En 2009 se firmó una Declaración en Melbourne, en la cual se pide a los países que logren que en 2020 la totalidad de las donaciones de sangre sean voluntarias y no remuneradas. El Día Mundial del Donante de Sangre tiene como objetivo incrementar la donación de sangre mediante:
La motivación de más personas para que se conviertan en donantes de sangre habituales, voluntarios y no remunerados, a fin de garantizar reservas de sangre suficientes para atender las necesidades nacionales, incluso en situaciones de emergencia.
El reconocimiento de los donantes habituales, voluntarios y no remunerados como modelos de conducta en materia de salud pública, pues es gracias a que tienen una vida sana y a que se someten a reconocimientos médicos regulares que pueden donar sangre periódicamente.
Desde 2004, el Día Mundial del Donante de Sangre es patrocinado conjuntamente por cuatro organismos fundadores: la Organización Mundial de la Salud, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la Federación Internacional de organizaciones de Donantes de Sangre y la Sociedad Internacional de Transfusión de Sangre.
Cada año, estos organismos fundadores seleccionan un país anfitrión que alberga un acto mundial que constituye el centro de atención de la campaña publicitaria internacional y que también tiene el objetivo de prestar apoyo a los servicios nacionales de transfusión de sangre, a las organizaciones de donantes de sangre y a otras organizaciones no gubernamentales para que refuercen y amplíen sus programas de donación voluntaria de sangre y fortalezcan las campañas regionales, nacionales y locales.
Cada día, se donan en el mundo más de 80 millones de unidades de sangre, pero sólo el 38% de estas unidades son recolectadas en países en desarrollo, donde vive el 82% de la población mundial. Muchos países dependen aún de la donación de familiares o amigos de pacientes que requieren sangre; y en muchos otros, todavía se llevan a cabo donaciones pagadas.
Sin embargo, las evidencias demuestran que los donantes voluntarios y altruistas de sangre son la base de sistemas de suministro de sangre suficientes y seguros, ya que este tipo de donantes está asociado a niveles mucho más bajos de infecciones transmisibles por transfusión.
Y es precisamente a este tipo de donantes al que pretende honrar el Día Mundial del Donante de Sangre. Se trata de agradecer a aquellos que donan su sangre por motivos altruistas, sin ningún tipo de recompensa a cambio, excepto el saber que ayudan a salvar vidas.
El objetivo no es lograr una donación masiva de sangre durante este día. Es más bien, atraer la atención sobre la importancia de la donación voluntaria y altruista de sangre e incentivar a más personas a convertirse en donantes regulares, que hagan donaciones una, dos y tres veces cada año.